Calidad en Educación

Intentando resignificar el concepto, utilizando como base las propuestas OCDE, Pere Marqués entre otras.

Educación de Calidad

Es Educación de Calidad aquella que, desde la tradición del estudiante, reafirma o modifica el imaginario del estudiante para que pueda desarrollarse al máximo de sus potencialidades, utilizándolas desde el contexto en que vive, mediante la entrega de valores, conocimientos, capacidades, competencias, destrezas y habilidades necesarios para ello.

Otras:

La calidad es una herramienta básica para una propiedad inherente de cualquier cosa que permite que la misma sea comparada con cualquier otra de su misma especie.

La palabra calidad tiene múltiples significados. En los últimos años se asume como dependiente del contexto y de los objetivos del proveedor (de productos o servicios).

Basicamente, se refiere al conjunto de propiedades inherentes a un objeto que le confieren capacidad para satisfacer necesidades implícitas o explícitas.

Se comprende que la calidad de un producto o servicio es la percepción que el cliente tiene del mismo, es una fijación mental del consumidor que asume conformidad con dicho producto o servicio y la capacidad del mismo para satisfacer sus necesidades. Por tanto, debe definirse en el contexto que se esté considerando, por ejemplo, la calidad del servicio postal, del servicio dental, del producto, de vida, etc.

Los proveedores buscan, en su segmento de mercado, introducir una noción de calidad en los clientes, que sea “rentable” a la empresa proveedora. Ej: Producto europeo – el origen de un producto está determinado por el espacio que le agrega mayor valor. Por ello una camisa hecha en China, puede venderse en europa como hecha en Europa. El costo de marketing se produce en Europa y es el mayor valor agregado.

En general, y de acuerdo a la mayoría de lecturas acerca de las propuestas educativas de “calidad”, la calidad educativa, se refiere a los efectos positivamente valorados por la sociedad respecto del proceso de formación que llevan a cabo las personas en su cultura.

La definición anterior considera cinco dimensiones de la calidad, pero incluso estas dimensiones están cuestionadas de base como el concepto de “equidad” o el de “eficacia” pues tienen una lectura procedente de lo neoliberal muy marcada, ante lo cual se sugiere su resignificación:
filosofía (relevancia)
pedagogía (eficacia)
cultura (pertinencia)
sociedad (equidad)
economía (eficiencia)

Muñoz (2003) explica “que la educación es de calidad cuando está dirigida a satisfacer las aspiraciones del conjunto de los sectores integrantes de la sociedad a la que está dirigida; si, al hacerlo, se alcanzan efectivamente las metas que en cada caso se persiguen; si es generada mediante procesos culturalmente pertinentes, aprovechando óptimamente los recursos necesarios para impartirla y asegurando que las oportunidades de recibirla –y los beneficios sociales y económicos derivados de la misma– se distribuyan en forma equitativa entre los diversos sectores integrantes de la sociedad a la que está dirigida.”

El concepto “equitativa” es discutido y se sugiere su cambio por “igualdad”.

(Graells, 2002) La calidad en la educación asegura a todos los jóvenes la adquisición de los conocimientos, capacidades destrezas y actitudes necesarias para equipararles para la vida adulta.

Philip B. Crosby1 (2004)señala que la calidad se define enteramente en cumplir con los requisitos.
Kaoru Ishikawa (1986)establece que la calidad es el desarrollo en todos los pasos y procesos hasta lograr una producción cien por ciento libre de defectos.

OCDE (1995) define educación de calidad como aquella que “asegura a todos los jóvenes la adquisición de los conocimientos, capacidades destrezas y actitudes necesarias para equipararles para la vida adulta”.